Estos días hay que tener mucho cuidado con lo que se dice. Micrófonos traicioneros, comentarios que se descuelgan de la conversación, y el lío se expande como la pólvora. Esta vez, el protagonista ha sido el CEO de Microsoft, Steve Ballmer. El efecto de la onda expansiva: una impresionante subida de las acciones de Yahoo. Han subido el 12%, y lo han hecho en medio de otro jueves negro por la crisis financiera.
Ya sabemos que en esto de la bolsa todo es especulación y sus caminos son realmente difíciles de entender. Suponemos que lo más lejos de la intención del señor Ballmer era aumentar el precio de la acción de la compañía con la que ha protagonizado este año un largo y sonado escarceo de compra sí, compra no.
Steve Ballmer estaba en una conferencia en Orlando, donde supuestamente dijo que había oportunidades todavía para un acuerdo en el área de búsquedas con Yahoo, aunque no había negociaciones en marcha. Tras la publicación en Bloomberg News y el efecto bola de nieve posterior, Microsoft se apresuró a recalcar que del nuevo culebrón nada de nada.
Así que los medios se han ido a por un culebrón sustituto: el que mantiene el acuerdo de publicidad entre Yahoo y Google, por el que Google podría insertar publicidad en las búsquedas de yahoo, y las autoridades anti-competencia. El acuerdo se supone que empezaba este mes, y ha tenido que quedar en suspenso. Habrá que ver cómo se toman las bolsas este inconveniente...