13
Sep

¿Por qué hay tanto miedo a Google Books?

Written on September 13, 2009 by Marta Domínguez in Technology trends

Google-books-fear.GIFEl escritor debe adaptarse a las tecnologías y los usos de su época. De tecnologías y de usos de otras épocas, Matthew Pearl (al que recordaréis por “El Club Dante”) es un buen conocedor. Matthew es un escritor de la llamada generación X que escribe libros cuyos personajes son figuras literarias muy destacadas de otros siglos. Nos contaba el viernes durante su presentación en Madrid sobre Charles Dickens y el panorama literario del siglo XIX. En aquellos tiempos, unos personajes llamados bucaneros se dedicaban a esperar en los puertos de EEUU para hacer contrabando de los textos de autores ingleses. Estas obras se vendían luego en las librerías a un precio inferior del de los autores americanos, los únicos que tenían reconocido el derecho de autor.

Ahora es Matthew el que recela del acuerdo que Google ha ofrecido a los escritores y editores americanos, retirando sus libros.

El problema no parece estar en la tecnología, sino en el miedo a repetir las prácticas de los bucaneros literarios del siglo XIX. Dice Michelle Richmond, autora del bestseller “The year of the Fog”, en un artículo que leí en la BBC que “La mayor parte de los autores trabajan por muy poco, comienzan haciéndolo por amor al arte. Pero cuando hay una compañía que es ajena a la creación de un libro o su publicación, muchos autores están preocupados porque sea un portal que de un mayor acceso a su trabajo sin que los autores reciban compensación”

Creo que el debate sobre la digitalización de los libros tiene poco que ver con aquél que vivimos al principio de Internet cuando la música se pasaba a mp3 sin respetar los derechos de autor. Entonces era bastante difícil identificar a quién interponer la demanda para reclamar el copyright. Pero hay que pensar que la convicción de Google de estar de lado de la historia al facilitar el acceso al contenido disponible en cualquier lugar, no es suficiente.

El desarrollo de un sector debe hacerse entre las empresas que los componen, manejando elementos como estructuras de costes, beneficios, etc. La digitalización de fondos bibliográficos (sobre todo de universidades) se había hecho de la mano de fundaciones y con unos criterios muy determinados de preservación cultural y acceso a la investigación. Todo cambia cuando los proyectos de digitalización lo realizan empresas comerciales como Google, o está detrás la alianza de Microsoft, Amazon y Yahoo para hacer una librería virtual. ¿Cuánto hay de afán por hacer las cosas más fáciles a los lectores de libros (Luís Collado, responsable del proyecto Google Books en España y Portugal, habla de una forma inédita de explorar libros, hallar una frase entre cientos de páginas)? ¿Y cuánto de aprovechar el vacío legal para obtener una posición privilegiada?  Para el resto de librerías, las tradicionales o las de venta por Internet, el panorama se les presenta incierto. En un principio, creo que su mayor temor es perder el control de todo aquello que se publique de los autores de los que mantienen derechos. Por ejemplo con el actual acuerdo de Google del 63-37, es decir, 63 % para autores y editores y 37 % para Google, un editor europeo que no publique en Estados Unidos podría ver como uno de sus libros se vende en el portal de Google estadounidense, sin que reciba ganancia alguna. Ya que igual que en la época de los bucaneros literarios Google no comprobaría los derechos al otro lado del charco.  Pero hay otro temor más importante para las empresas del sector literario: quedar fuera de la adaptación que incluya tecnologías y nuevos usos.

 

Comments

David Soler September 13, 2009 - 7:11 pm

Estoy de acuerdo con lo que dices. Y sí tiene algo que ver con lo que pasó con la música y es que el sector editorial ha tenido tiempo de aprender y prepararse y no lo ha hecho. Y lo que es peor, Google lleva con su proyecto por lo menos 5 años y en ese tiempo ni distribuidores, ni editores ni autores han sido capaces de ponerse de acuerdo para crear una biblioteca digital.
Lo de los derechos es la excusa, los editores se han movido entre el miedo a lo que venía y no saber como afrontarlo y el creer que eso no pasaría con el papel. Los distribuidores no han sabido hacer un giro estratégico… y los gremios lo han mirado todo como si fuerta una obra de teatro.
Y ahora tendremos que aceptar, como en el caso de la música e iTunes, que sea alguien de fuera quien se lleve el pastel.
Pero eso no detiene a los “editores” que siguen digitalizando sus obras con Google por la equivocada idea de que es caro. Lo caro es no hacer nada, que es lo que han hecho.
Un saludo

Marta Dominguez September 21, 2009 - 4:48 pm

Creo que en esto se trata más de conseguir un cambio de mentalidad. Aunque sería interesante ver un estudio de costes comparado entre los soportes tradicionales y el soporte digital, no parece estar ahí la traba. Recientemente, alguien del sector editorial español me decía que para entrar en el tema del libro digital, antes tendría que salirse de su empresa. Algo bastante ilustrativo de las reticencias imperantes a las nuevas tecnologías.
Entretanto, es sorprendente ver como las tecnologías de lectores digitales siguen evolucionando en sus apuestas por tinta electrónica que no emite luz, y por tanto no cansa tanto como leer una pantalla.

Leave a Comment

*

We use both our own and third-party cookies to enhance our services and to offer you the content that most suits your preferences by analysing your browsing habits. Your continued use of the site means that you accept these cookies. You may change your settings and obtain more information here. Accept