La semana pasada tuve la oportunidad de hablar con Aurora Garal, co-fundadora y CEO de Worthidea sobre la creación de innovación en las empresas.
Esta es la primera parte de la entrevista
1. Siempre que se habla de innovación hay mucha desinformación. Los propios informes sobre innovación no son claros. Por ejemplo, un porcentaje muy alto de las innovaciones son debidas a pequeños cambios o mejoras en productos ya existentes, frente a innovaciones disruptivas como la aplicación de ciertas tecnologías o nuevos materiales ¿Qué opinión tienes al respecto?
Normalmente, las innovaciones en un cierto campo siguen un ciclo continuo.
Todo comienza con una fase de innovación disruptiva, la cual suele surgir de nuevos avances en campos científicos o tecnológicos, que permite el lanzamiento de productos o servicios muy diferentes a los que hubiera hasta entonces.
Tras ese momento se llega a la fase de las innovaciones evolutivas, en la cual sobre esos productos o servicios lanzados se hacen pequeños (o no tan pequeños) cambios que maximizan su eficiencia.
Ambas fases son imprescindibles, y es por eso que la innovación en I+D, que propicia el surgimiento de las innovaciones disruptivas sigue siendo fundamental. Las evolutivas sin las disruptivas acabarían desapareciendo: porque ¿cuánto más se puede mejorar una escoba?
2 ¿Qué problemas más típicos presenta la innovación abierta y el crowdsourcing en las empresas?
La innovación abierta y el crowdsourcing son fenómenos relativamente nuevos, y como tales muchas empresas son aún reticentes a emplearlos.
Hay empresas que han organizado sus procesos de innovación de una cierta forma durante décadas, y no les apetece cambiar a las primeras de cambio.
Es, sobre todo, un tema de mentalidad. Ciertos departamentos de innovación son muy reticentes al cambio. Aunque, esto en sí, suene a paradoja. Otras empresas simplemente no están seguras del valor que le pueden dar o tienen miedo por si al abrir este canal supusiera abrir una ventana para que les critiquen.
Por otro lado, una vez que implantas estás culturas necesitas una buena herramienta que te ayude en la gestión posterior de todo el conocimiento. Por ejemplo: Dell al lanzar DellIdeaStorm tuvo a los 2 meses miles de ideas de clientes que no eran capaces de gestionar, al no tener una herramienta adecuada para ello.
Sin embargo, por nuestra experiencia, una vez se deciden a dar el paso no se arrepienten.
3 ¿Sobre qué aspectos habría que hacer más hincapié y quién debería hacerlo?
Es importante hacer ver a las empresas que tanto sus clientes como sus empleados están cada vez más capacitados, y que disponen de herramientas como para poder contribuir eficientemente.
Son muchos los casos de clientes que se autoorganizan para evolucionar los productos de la empresa sin involucrar a ésta, como es el conocido caso de Lego.
El camino es aportar los canales de comunicación adecuados para trabajar codo con codo con estas personas, ayudándoles, motivándoles y recompensándoles. De esta forma, estas personas se sienten plenamente desarrolladas y la empresa se beneficia de tener cientos o miles de colaboradores.
También sería bueno que las empresas se decidieran a publicar cifras y experiencias en este sentido para que salten al mercado casos de éxito. Siemens hace poco publicó que el año pasado ahorró 1 Millón de euros gracias a las ideas de sus empleados para mejorar la eficiencia de sus procesos.
Pero todavía la mayor parte de nuestros clientes nos siguen pidiendo anonimato. Y es que no olvidemos que la innovación que tratamos impacta directamente en la visión más estratégica de la empresa.
4 ¿Cómo se empieza a trabajar con ideas y qué empresas, si es que hay diferencias por sectores, lo hacen más?
Para empezar a trabajar con ideas lo primero es adquirir una cultura de innovación que motive y recompense la aparición de ideas en la empresa. Un sistema de gestión de ideas será fundamental, pero sin la cultura de innovación no serviría de nada.
Se piensa de forma equivocada que los sectores con profesionales con una mayor formación, como empresas de telecomunicaciones o tecnológicas, son los que obtienen mejores resultado trabajando con las ideas. Sin embargo hemos visto que eso es totalmente falso.
No importa a qué se dedique la empresa ni los conocimientos que requiera. Mientras que esa empresa tenga empleados que realicen un cierto trabajo, dichos empleados tendrán ideas de cómo optimizarlo. Igualmente, si esa empresa tiene clientes que consumen unos productos, dichos clientes tendrán ideas de cómo mejorarlos. Así de sencillo.
5. ¿Qué cosas no deben hacer las empresas para garantizar el éxito de sus iniciativas de innovación?
El error más habitual es que no se consiga involucrar al público destinatario en los sistemas de innovación. Es imprescindible explicar correctamente el objetivo de la iniciativa y lo que se espera de cada persona.
El empleado debe ver esto no como una tarea más, adicional a su carga habitual, sino como una oportunidad para expresarse y participar de una forma activa en el futuro de su empresa. Algunos clientes no saben cómo y nos piden que les ayudemos en el proceso inicial.
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